PROYECTOS-ACTIVIDADES                                                                                 ACTUALIDAD

COMPLEMENTO. (2). "ENTRE LINEAS". ABRIL DE 2016.

AMBIVALENCIAS.

                      Macedonia de palabras  a modo de postre sosegado y jugoso. Reflexiones con sabor a dátil/pomelo en digestión¿placentera?.
                 


                 - El TECHO del hombre malTRECHO  en la escalera de cemento junto a la entrada del superMERCADO.

                 - La mirada pausada del gato sin agravamiento de CAUSA.

                 - Antaño, el sonido inconfundible de jolgorio y taconeo de la vecina casquivana con su ruído vital de vacio y movimiento. Hoy, el sonido inconfundible del muchacho con incipiente mongolismo que le atiende  y que en la noche, después de cerrar la casa con doble llave, se despide con un "hasta mañana". ¡Qué solos se quedan algunos vivos!.

                 - La mirada a la defensiva que esconde un cierto sentido de culpa y la mirada inquisitora de los transeuntes.( Trabajador de clínica odontológica de la Margen Izquierda de la ría de Bilbao en situación crítica por sospecha de  corrupción)..Sentimientos contrariados por activa y por pasiva.

                 - En el camino arbolado, la hoja amarillenta por caída otoñal clava su
puñal de melancolía y los hilillos de sangre que surgen ensombrecen
las imágenes del pasado provocando ansiedad/descanso
cadencioso de poesía. (Balneario de Carranza).

                 - Santander. Mirando al mar, cual Jorge Sepúlveda, el cocido
montañés (Eros) acompañado de los sonidos del informativo de la
televisión (Tánatos). Absurdo placentero/Absurdo doloroso envueltos
por una neblina insondable de Misterio. Hedonismo como obligación
ante lo poco risueño de muchos ámbitos.

               - El énfasis de alegría en el gesto del niño al pedir macarrones con
tomate. La cara de escepticismo ante lo que no entiende: ”¿Qué son
escalopines al roquefort?” Lo gnóstico y lo agnóstico (Enrique Tierno
Galván). El deseo (Luis Cernuda) y la incertidumbre.

                - Sus huesos quedaron doloridos: Sufrió fractura de LASCIVIA y PERONE.

                - Discurso del Método. Comprendí enseguida que ser deportista de
élite traía beneficios inusitados. Aquel hombre de voz aflautada,
melindrosa, de debilidad extrema en todos los ámbitos que afectan a
la humana condición, sí, el del equipo médico habitual, finalizaba su
periplo existencial y las gentes intuían que algo nuevo iba a despuntar.
Algunos adolescentes cargados de ilusiones y de un buen número de
hormonas combativas saltamos a las pistas de atletismo con el afán de
triunfo y reconocimiento a una labor no exenta de esfuerzo, gozo y
sacrificio por la defensa de unos colores e ideales que repercutían en
el excelso nombre al que representábamos. Nos dijeron que la figura
del contrario tenía su importancia, y que la identidad de cada cual se
unificaba en un sentir colectivo del que teníamos que estar orgullosos.
Tiempo de colegio, de otear las primeras contradicciones entre el amor
al prójimo, cristiano, y el combate contra los otros, cristianos también,
que osaban disputar el santo nombre de la institución a la que debíamos
respeto, decoro y buenas intenciones. Falanges, falangitas y falan-jetas
compartían mesa y mantel en aquel afán de superación que hacía que
la realidad camuflada de anti (angustia) caminara a paso firme, impasible
el ademán, con futuros luminosos una vez que los ausentes dejaron una
puerta con visos a esperanzas futuribles. Salir a la pista con la fortaleza
de espíritu, templanza ante la adversidad y laudos por doquier, si
aquellos enemigos acérrimos quedaban rezagados ante el sonrojo y
enfado de las autoridades de sus respectivas estructuras. Triunfos y
derrotas al son del movimiento de colores representativos de nuestras
identidades juveniles. Siempre igual. La Historia muestra su eterno
colorido de aparentes antagonismos.
La cosa en sí tomó cuerpo de solemnidad cuando llegaron las
primeras medallas, metáforas perfectas del premio-júbilo por los logros
excelsos conseguidos. Héroes de patio, futbolín, autos de choque, y
choque (también) frontal contra la realidad cuando las luces se apagaban
en la discoteca del barrio. La tarea del héroe consistía en dar y en recibir.
La gratuidad aparente cambió de tercio, y las exquisitas prebendas con
que se premia a los elegidos fueron tangibles en forma de notables
calificaciones.
El deporte marca y las asignaturas de Historia del Arte y Geografía
Económica se convirtieron en moneda de cambio ante la complicidad
mutua y silenciosa de los contribuyentes a tamaña representación. No
importaban ni la esencia del Paleolítico y sus figuritas (ya estábamos
en él/con ellas) ni las teorías expansionistas de los mercados. Vendidos,
que éramos unos vendidos al Capital-Estado en forma de colegio
religioso. Entrenadores, directores espirituales y niños ambiciosos
dulcificábamos el espíritu frente a la podredumbre de la vida cotidiana,
con sus peligros, maldades y tentaciones. "Virgen santa, Virgen pura,
haz que apruebe esta asignatura".
Junto a la chimenea encendida de céntrica cafetería irundarra-último
eslabón en el Paraíso perdido de Milton- leo una noticia referente a
galgos, chica palentina y médico canario (ciclismo en tela de juicio). De
fondo, y de ahí la importancia de la Literatura, "Bodas de sangre" de
Federico García Lorca. La vida sigue igual. ¿Bailas?

      - El local de EMAUS como creencia teologal: la muerte y la
resurrección de la ROPA.

      -  No viniste por mi, viniste por ti. Ni estuviste a mi altura, ni estuve
a la tuya. Murió la fraternidad, quedó el respeto con matices de belleza
salvada por la voluntad de no cerrar el pasado. No tengo necesidad de
ti, pero SÍ de tu recuerdo.

      - La corrupción (el placer de lo indebido) en cualquiera de sus formas
es una necesidad de suplir/suplantar aquello que falta. La cantidad de
apropiación está estrechamente ligada a la insatisfacción (inconsciente).
La acumulación disipa la aparición, por pequeña que sea, del sentimiento
de angustia. La corrupción motiva/mitiga la realidad del débil (vital).
Humana condición: Debilidad militante en grado variable.
 
 
  - La barquita cruzando la Bahía del Sardinero (Santander) hace que
no se sienta el vacío del agujero NEGRO. Da la sensación de una plenitud
de agujero BLANCO, donde un cocido montañés, un vino de crianza
y un postre de chocolate dan SENTIDO al Universo. Dios se congratula
al sentir a sus criaturas (dentro de su cuerpo) felices. Avanzada la tarde,
el olor a bollería en el café POMBO hace que se intensifique la sensación
de lo BLANCO. De nuevo: “Mirando al mar, soñé...” (Jorge Sepúlveda).

  - La fantasía como volatín dulce en el sin tiempo. La incomunicación
como obligada pirueta hacia el abismo interior de cada cual.
“Siempre imaginé que mi abuelo y la bailarina se habían fugado
en aquel avión del circo” (Julieta de los Espíritus. Federico Fellini).
- "¿Hay algo que usted no pueda recobrar?"
- "A mí".
(La noche. Michelangelo Antonioni. Marcello Mastroianni interpela a
Mónica Vitti).

    - El paso del tiempo (Bergson) se refleja en el acto/apto de abrir una
revista de literatura y percibir que se desconoce a la mayoría de los
autores allá citados. El tiempo se (des)ubica en un silencio de abandono
y extrañeza. Aparece, entonces, una forma casi inconsciente de idea
compensativa (Castilla del Pino) al sentir en el recuerdo los libros de
antaño: (Introducción, traducción y notas de JOSE MARIA VALVERDE).

     - Hacerse VALER (hacerse VENDER, acompañado de una excelsa
sonrisa ante tamaña valía. El rictus risueño de los válidos/balidos).

     - El honor es la propiedad privada de cada ser. La humillación
(Dostoyevski) arrebata de forma violenta esa posesión personal
considerada como un preciado/precioso tesoro. La humillación desarma,
desnuda al cuerpo de defensa emocional; al mismo tiempo, un blindaje
psicológico protege al dañado de la adversidad impositora. La
humillación duele: la autoestima ante uno mismo se pone a prueba. La
dignidad es el dique de contención ante el exceso de usurpación de lo
propio. Es posible que el hombre sea una pasión inútil (Sartre), pero en
mantener con hidalguía esa inutilidad se le va la vida.
     - Libros en movimiento: Ideas en dinamismo a precio de conocimiento.
     - En la lejanía, antes de enfilar la última curva, la luz del tren de cercanías recuerda que la Nada no es inmóvil, que está sometida a un enigmático movimiento. La sirena del anuncio de llegada tiene un componente divino, un Todo envolvente/misterioso de Padre y muy Señor mío.
     - Claroscuros hirientes en colchón blando de palabras balsámicas.
           ("Doble fuga de amor y muerte". Jean Legrand. Editorial Periférica. Cáceres 2016).
      - Pedir desde la Belleza que no te olviden, y recibir desde la Vida el rechazo a tamaña pretensión. (A propósito de Leopardi).

      - El miedo a la debilidad y a que la obra quede inacabada. El orgullo,
bloque granítico que hace que nada acabe. La voluntad esperanzadora,
agarradera firme ante la aparición de múltiples zozobras. La ilusión ,
humo que se desvanece. "El pesimismo de la inteligencia y el optimismo
de la voluntad" (Antonio Gramsci).

        - El lenguaje (Woody Allen), protección y escapatoria en una sociedad
desconocedora de la libertad que da el silencio (sabiduría). La palabra
como subterfugio ante el miedo a la autenticidad. Estrategias y
apariencias bien diseñadas que sirven de cobertura a un mundo ficticio
de pasiones (Carlos Gurméndez). "La noche y la ciudad", con un
parloteador (farsante) Robert de Niro. "Parole, parole, parole, tan solo
parole" (Mina). La incomunicación humana (Michelangelo Antonioni) en
una aparente comunicación (ruido) con visos de validez. El runruneo
constante/cortante sin contenido. "Palabras con sustancia, esas son las
que echo de menos y sufro a morir. La invasión técnica en el lenguaje,
como si la palabra no tuviera esencia" (María Zambrano).

       - Detrás de la frontera (simbología) no hay nada, por ello el que
condena a permanecer en el exilio, lejos del lugar propio, ese que a cada
cual pertenece, piensa que al no existir (persona-lugar) el castigo de
aniquilación es absoluto. Apartado por apestado en una inexistencia al
margen de la realidad, su tiempo histórico y vital se detiene/termina
en un sinónimo directo de muerte. Asesinato de guante blanco. Miguel
de Unamuno en su retiro de Hendaya. Carlo Levy por las tierras de
Eboli. Separación/ubicación con un sentimiento de vacío e impotencia
solo llenado por la voluntad esperanzadora de seguir con visos a la
creatividad que modela hojas vivas frente al funeral diseñado de
antemano por una Estructura indigna y cobarde. El boceto supone salir
de la inactividad y, con el esmero programado, adquirir el sentido
propio que vence al infortunio. En el exilio se aprende a SENTIR. La
frontera MARCA un antes y un después. Después de haber pasado por
ella, nada es igual. Lo humano se debilita/fortalece. La sabiduría muestra
su faz más sosegada. La necesidad de conocimiento es un imperativo
categórico para salir airoso del intento de esclerosis intelectual que
supone la condena al ostracismo. Dolor moral. Aire viciado/espacio
abierto.
De forma sibilina, después de un exceso de radicalismo exponencial,
surgen en la penumbra los FRONTERIZOS, seres al borde, a punto de
caer, que se sostienen a duras penas. Fronterizos, con la frente al frente
en duro desgaste no cabizbajo. "Sin duda eres una persona precaria y
dolida, un hombre que lleva una herida en su interior desde el principio
mismo (¿por qué, si no, te has pasado toda tu vida adulta vertiendo
palabras como sangre en una hoja de papel?)" ("Diario de invierno".
Paul Auster. Anagrama. Barcelona 2012).

        -  La sonrisa de Claire Mafféi en "Antoine et Antoinette" (1947) de Jacques Becker.

             Piso parisino con escalera de caracol. Débiles pasiones con final feliz. El existencialsmo francés no siempre otea/ termina en el Sena.

                   

        - Sonrisa y simpatía en Jeannette Mac Donald en una de las primeras películas sonoras del director Ernst Lubitsch, "Una hora contigo"(1932). Enredos matrimoniales en movimiento(puertas, entradas). Canta Maurice Chevalier y la comedia dulcifica el atisbo de languidez  que rodea el entorno. Mantiene el interés por las picardías de abandono y querencia de los caóticos deambulantes que quieren abandonar cualquier resquicio de infortunio.

         Una hora contigo



        - La soberbia (mediocridad) de Freud y la sabiduría (honestidad) de
Jüng. “Un método peligroso” de David Cronenberg. Fotogramas humanos,
demasiado humanos (Nietzsche). MODERNIDAD de rompe y rasga  siempre encendida y cuestionada.

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